
Impulsado por la Iglesia Evangélica, y promovido por denuncias desde el púlpito por el sacerdote católico de la localidad, comenzarán el viernes, en pleno auge turístico, con una campaña para prevenir casos de trata y prostitución infantil.
Las reiteradas denuncias públicas de organizaciones intermedias y de la Iglesia sobre casos de prostitución infantil, y la amenaza del flagelo de la trata de personas, fueron el puntapié para que el Concejo Deliberante de una de las ciudades más turísticas de la provincia promoviera la obligatoriedad de sumar a hoteles, cabañas, albergues y alojamientos dentro de una campaña que además incluye acciones preventivas en las playas.
A fines de diciembre el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza que instaura la obligatoriedad para los propietarios de hoteles y diversos alojamientos de exhibir carteles que promueven mensajes en contra de la trata de personas y de la prostitución infantil.
Ahora, al momento de instrumentar la iniciativa, será el personal de la Dirección de Comercio de la ciudad el que comenzará a recorrer los diversos alojamientos para distribuir los afiches, que contienen mensajes del estilo de “Ituzaingó le dice NO a la trata”, o “Sin clientes no hay trata ni prostitución”.
“Se trata de una campaña, que surgió a partir de un proyecto que se presentó en diciembre al Concejo Deliberante, y los ediles la aprobaron”, relató a época María Valoy, quien coordina las actividades en el Centro de Ayuda a la Familia. La entidad es, por su parte, una ONG vinculada a la Iglesia Evangélica Filadelfia, que promueve desde hace más de un año distintas iniciativas de concientización sobre la problemática.
“Nos reunimos con parte de las autoridades y personal del área de Comercio de la Municipalidad, para coordinar cómo se instrumentará esta nueva Ordenanza, que estimula la obligatoriedad para todos los hoteles, albergues y alojamientos de difundir una pancarta con mensajes preventivos sobre el tema”, precisó Valoy.
En el encuentro, que se realizó ayer por la mañana, se resolvió que desde esta semana el personal que integra ese departamento municipal comenzará a recorrer hoteles y alojamientos a fin de proveer los afiches que deberán ser pegados y exhibidos a la vista de los turistas y transeúntes. “Es una pancarta de 50 por 50 centímetros, que deberá ser pegado, y que busca la prevención y la alerta en la comunidad. Esta semana se van a distribuir y luego se va a controlar que sean exhibidos”, relató Valoy.
Los afiches, además, instan a las personas a denunciar los casos a la oficina de Rescate de personas en situación de riesgo por esta problemática a nivel nacional, y consigna los números del 145 otro de Buenos Aires.
“Se inició, además, la distribución de discos compactos con spots que contienen el mismo mensaje, para ser reproducidos en las radios emisoras de la ciudad”, indicó la referente, en tanto remarcó que la campaña se completa con recorridas de los voluntarios del Centro de Ayuda a la Familia por las playas, repartiendo folletos para reforzar el mensaje.
“Suponemos que habrá algo de resistencia en algunos hoteles o cabañas de colocar el cartel, pero está establecido como obligatorio. Primero trabajaremos en que se implemente y después seguiremos para que se supervise”, explicó.
Playas
Desde este viernes, los voluntarios del Centro de Ayuda a la Familia comenzarán a recorrer los diferentes balnearios, que convocan a un número creciente de turistas cada año. La intención es llevar también hasta allí el mensaje preventivo, para lo cual la Iglesia Filadelfia decidió costear la impresión de una gran tirada de folletos. “No tenemos ningún financiamiento ni público ni privado. Sería un gran aporte si hay gente que quiera colaborar con parte de la financiación de la campaña”, instó Valoy al final.
Un tema que preocupa a la Iglesia
Además de la comunidad religiosa de la Iglesia Evangélica, también desde la Iglesia Católica se promovió, desde hace más de un año, el mensaje de alerta por casos de prostitución que involucrarían a niños en la ciudad.
Quien llevó hasta ahora la voz cantante en el tema fue el padre Javier Romero. El sacerdote sostuvo durante todo 2013 el tema en diferentes prédicas desde el púlpito, y volvió a reiterar su preocupación incluso durante la Misa de Navidad. Allí, ante toda la congregación, mencionó el caso de una denuncia ante la Justicia por parte de unos vecinos en el barrio Tabaí, uno de los más humildes de la localidad.
“Es lamentable pero es una realidad que está presente”, dijo el sacerdote a este medio.
Martes, 7 de enero de 2014