
Desde el incremento escalonado acordado con los efectivos policiales hasta la reprogramación de la deuda con el tesoro nacional. Los números previstos en el Presupuesto provincial para el presente año sufrirían modificaciones.
Un par de acontecimientos ocurridos a fines del 2013 significaron cambios de planes para el presente año. Algunos inesperados y otros aguardados. El reclamo policial devenido en conflicto determinó para Corrientes - al igual que para otras provincias - una importante modificación en los cálculos de erogaciones para el 2014. Y la refinanciación de los pasivos con posibilidad de extenderse en el tiempo representa recursos extras (pero no muchos) por encima de los previstos.
Por quinta vez en el último medio siglo, una administración provincial comienza el ejercicio anual con el presupuesto aprobado. Lo logró en la primera semana de diciembre en la extensión de las ordinarias cuando Diputados dio la media sanción faltante al proyecto que preveía ingresos y erogaciones.
El tener los números en orden para el inicio del año duró poco: hasta el inicio del conflicto policial. La crisis - que comenzó en Córdoba y se extendió por casi todos los distritos de Argentina -se agudizó con los saqueos a comercios que, es cierto, en Corrientes fueron notablemente menores y en los que la Policía actuó como fuerza de seguridad e intentó frenarlos. Y, para más, se produjo prácticamente en la reasunción del Gobernador Ricardo Colombi, primer mandatario correntino que logró la reelección de manera consecutiva.
El acuerdo con el sector policial significó una serie de mejoras a adicionales que llegaría a un piso de bolsillo de $8.000 en marzo para el efectivo de la escala más baja.
Este incremento - fuera de lo previsto en el cálculo de los funcionarios de Hacienda de la Provincia - podría impactar más aún en las cuentas correntinas si se traducen a mejoras en los haberes de otros sectores de los trabajadores estatales. Se prevé que tras la paritaria nacional docente, en Corrientes los maestros busquen aumentos adicionales. Y ello podría traer aparejado algún tipo de conflicto antes del inicio de las clases, en marzo.
Tras el sacudón, el Gobernador (único mandatario radical del país) advirtió sobre la problemática financiera por la que atraviesa Corrientes y dijo que otras provincias padecen igual situación económica pero que no lo expresaban por miedo “al reto” del Gobierno nacional. Precisamente, a la administración de Cristina Fernández de Kirchner la hizo responsable por “el centralismo económico”.
Su disgusto lo expresó por el reparto de fondos desde Nación a Provincias, la quita de recursos coparticipables a los distritos y la deuda por regalías.
Tras estas críticas, el recientemente nombrado Jefe de Gabinete, el licenciado gobernador de Chaco Jorge Capitanich, convocó a Colombi a una reunión en la Casa Rosada el pasado 16 de diciembre.
Del encuentro, prácticamente nada se supo desde los labios de Colombi o algún funcionario de su gabinete. Curiosamente, fue el kirchnerista intendente de Capital, Fabián Ríos, quien comentó parte de lo que se conversó en dicha reunión: que se implementaría una nueva refinanciación a las deudas de las provincias.
Y mientras pasaba una semana antes del anuncio oficial de Nación por la reprogramación de las deudas provinciales correspondientes a los desembolsos con vencimiento en el primer trimestre de 2014, Colombi advirtió sobre la posible emisión de bonos para paliar los déficits de la Provincia. Tal anuncio fue rápidamente diseminado por las medios de comunicación nacional críticos con el gobierno de Fernández de Kirchner.
En ese clima, Capitanich anunció el 23 de diciembre la reprogramación de las deudas a 18 provincias y la firma del convenio respectivo para 27 del último mes de 2013.
Pero un día antes, Colombi señaló que tal cual estaba el texto del borrador del acuerdo, no firmaría dicho convenio. Sin embargo, llegado el momento lo rubricó. El mismo se extiende hasta fines de marzo, con posibilidad de su continuidad a partir del cumplimiento de ciertas pautas fiscales.
Casi al terminar el año, Colombi señaló en una entrevista periodística que actualmente “la deuda de Corrientes equivale a un 12% del Presupuesto provincial cuando antes era equivalente a cinco o seis presupuestos”. Luego destacó que “ese esfuerzo de los correntinos no podemos tirarlo por la borda y por ello debemos ser responsables en el manejo y la administración de los fondos públicos”.
Tales declaraciones las realizó en medio de un nuevo conflicto con el kirchnerismo correntino: la simultánea refinanciación de las deudas de los municipios correntinos.
Si bien la reprogramación de deudas no representa un ingreso muy significativo (sería poco más de 200 millones, si se traduce a todo el 2014, en comparación a un presupuesto de $15.000 millones), el mismo será uno de los recursos que dispondría Colombi a la hora de las mejoras salariales (cada mes de pago significa una erogación de unos $600 millones).
Jueves, 2 de enero de 2014