Por el colapso en el edificio del barrio Aldana, profesionales del medio indicaron que las normas necesarias están escritas, “pero falta que se cumplan”. Aclaran que si el error es técnico, la responsabilidad recae en el director de la obra.
El presidente del Consejo Profesional de Ingeniería, Arquitectura y Agrimensura de Corrientes, Miguel Francisco Zorec, responsabilizó tanto al director de obra como a la Municipalidad por el desprendimiento de balcones en un edificio de la calle Gobernador Lagraña 250. Según analizó en base a su conocimiento profesional, “es evidente que intervino alguien que no sabía cómo hacer el trabajo”, no obstante aseguró que el Municipio “es responsable total y absoluto de todo lo que suceda en cuanto a planificación y edificación en el ejido de la ciudad de Corrientes”.
Si bien la Municipalidad solo autoriza el inicio de una edificación cuando el director de obra reúne toda la documentación necesaria, que incluye un plano visado por el Consejo Profesional donde consta que el profesional está debidamente inscripto, con matrícula y habilitado para hacer lo que el proyecto establece, luego, en los controles, lo que resultaría difícil sería controlar la calidad de los materiales utilizados.
Según explicó Zorec, el profesional encargado de realizar la construcción, reúne toda la documentación necesaria para presentar ante la Municipalidad y solicitar el inicio de los trabajos. En el plano consta que el profesional está debidamente inscripto y habilitado con incumbencia para hacer lo que el proyecto fija. Después de un determinado tiempo, que “hoy es bastante largo”, la Municipalidad otorga el permiso de obra.
En ese esquema de trabajo, el director de obra sería responsable tanto de la documentación como de la construcción, y al finalizar los trámites hay inspecciones de la Municipalidad para verificar todo lo que tiene que ver con la seguridad, la situación de los vecinos linderos y si la obra se hace de acuerdo con el proyecto.
Respecto del control sobre la calidad y cantidad de los materiales, Zorec indicó claramente: “Sobre eso no hay control, no se puede controlar, es una prestación profesional del arquitecto o ingeniero porque su título lo habilita.
El director de obra debería cumplir con los planos, pero es imposible controlar la dosificación del hormigón o que el hierro sea el correcto. De todas maneras, el profesional es responsable en ese aspecto”.
En relación directa con el caso del barrio Aldana, el titular del Consejo Profesional sostuvo que en la etapa investigativa se podrá demostrar o no si hubo falencias en el uso del hierro, la dosificación del hormigón u otras cuestiones de carácter técnico.
“Cuando el error es técnico, el responsable es el director de obra, incluso si subcontrata un calculista u otro profesional para intervenir en la obra, el director debe fiscalizar todo”, indicó.
Dijo, además, que si se demuestra que el error fue de prestación profesional, de equívoco en los cálculos matemáticos, “obviamente se sanciona al profesional”.
No obstante, consideró que es muy difícil que un profesional arriesgue la posibilidad de un colapso de obra por cuestiones económicas. “Uno tiene que pensar que el director de obra se equivocó, o bien, que encomendó alguna tarea a alguien que no tenía el concepto de un profesional, de todas maneras es responsable”, insistió.
Asimismo, reafirmó que si se llega a demostrar que hubo negligencia profesional, el Consejo puede suspender la ficha de afiliación del director de obra, “porque la obra difiere del plano aprobado”.
Miércoles, 27 de noviembre de 2013