
“El resquebrajamiento es evidente”, opinó Gustavo Valdés sobre las incorporaciones de Capitanich, el nombramiento de Kicillof y la renuncia de Moreno. “Espero que no sea una nube de humo”, consideró por su parte Agustín Portela.
Legisladores nacionales que responden al gobernador Ricardo Colombi, se refirieron ayer al nuevo panorama nacional tras las modificaciones que implementó la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en su equipo de trabajo, sobre lo cual consideraron que “el Gobierno nacional necesita cambios desesperados para sostenerse”.
La incorporación del gobernador de Chaco, Jorge Milton Capitanich, como jefe de Gabinete nacional; la designación del viceministro de Economía, Axel Kicillof, como ministro del área; más la reciente renuncia del ahora exsecretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, fueron los aspectos sobre los que se pronunciaron el diputado nacional Agustín Portela y el ministro de Gobierno y diputado nacional electo, Gustavo Valdés, ambos radicales.
“Creo que el Gobierno nacional necesita hacer cambios porque, a pesar de que decían que el rumbo político no lo necesitaba, indudablemente este resquebrajamiento del Gobierno es evidente”, consideró anoche Valdés, consultado por La República.
“Necesitan cambios desesperados para sostener este gobierno en crisis, que se profundizó en las elecciones de octubre, con los resultados negativos que tuvieron”, entendió el diputado nacional electo por Encuentro por Corrientes, tras lo cual añadió que “a pesar de que salieron a decir que habían ganado, esto habla a las claras de que les fue muy mal y que precisan ajustes”
“Es el comienzo del final del kirchnerismo, como lo anunciamos en su momento”, se animó a vaticinar Valdés, en referencia a la coyuntura nacional actual.
Al analizar particularmente la renuncia del hoy exsecretario de Comercio Exterior (ver página 7), el ministro de Gobierno provincial sostuvo que “Moreno hace mucho tiempo debería haberse ido del Gobierno nacional”. Inclusive, manifestó que –según interpreta– no se trató de una decisión del exfuncionario, sino de una orden expresa de la propia Presidenta: “No creo que haya sido una renuncia, sino un despido; lo obligaron a presentar la renuncia”, aseveró al respecto.
En cuanto a la designación de Jorge Capitanich para la Jefatura de Gabinete de la Nación (rol que ocupó durante la presidencia de Eduardo Duhalde), Valdés expresó: “Creo que su incorporación tiene que ver con el reemplazo de (Juan Manuel) Abal Medina (exjefe de Gabinete), que no dio pie con bola y le faltó capacidad para conducir el gobierno de Cristina Fernández”.
Acerca del Ministerio de Economía, entendió que “ponerlo al frente a (Axel) Kicillof va a ser solo blanquear la situación, porque él era el ministro de Economía encubierto, mientras que Lorenzino sólo figuraba en los papeles”.
Por su parte, Agustín Portela optó por un mensaje esperanzador, aunque exteriorizó asimismo cierto grado de cautela: “Nos queda la esperanza de que estos cambios sean fructíferos y se pueda establecer la contención de la inflación, que es lo que está realmente devastando la economía de todos los argentinos”, dijo.
“Espero que todo esto no sea algo equivocado ni una nube de humo para enmascarar un proceso que está a punto de culminar”, señaló luego.
Miércoles, 20 de noviembre de 2013