
Fueron dañados los edificios de la Escuela Nº579 de Paraje Boquerón, y la Escuela “José Primo Romero” de Capitá Miní. Autoridades de Educación, junto al Municipio, analizan cuestiones pedagógicas y de infraestructura.
La tormenta que afectó a Mercedes el fin de semana provocó graves daños en las escuelas de los parajes Capitá Miní y Boquerón. Para esta última, se analiza la construcción de un nuevo edificio ante el grado de deterioro. Autoridades de Educación, junto los directivos de los establecimientos y el Municipio, analizan alternativas por la pérdida del días de clases a poco de finalizar el ciclo lectivo. Unificar cursos y ofrecer nuevas oportunidades a los alumnos en febrero, están en consideración.
El titular del área de Infraestructura Escolar, Roberto Monzón y la directora general de nivel secundario, Patricia Nazer, explicaron a El Litoral que se están analizando, en conjunto, las alternativas viables y prácticas ante esta situación extraordinaria. Para la funcionaria, no es una circunstancia menor que se de casi a fin de año, cuando casi ya están cerradas las notas y se está finalizando con el dictado de clases.
La más afectada es la Escuela Nº579 “Provincia de Catamarca”, del paraje Boquerón. En esta institución pública funciona por la mañana el nivel primario y jardín y por la tarde, el nivel secundario. El edificio perdió parte de los techos y se han caído parte de las paredes. Debido a este episodio, más de 150 alumnos quedaron sin clases hasta la semana próxima.
La complicación se da porque las otras dos instituciones que contaban con lugares amplios que podrían ser improvisados como salones de clases, el Club Sportivo y la capilla, también sufrieron graves daños (el primero, quedó reducido a escombros). “Apenas se produjo esta tormenta nos comunicamos con la escuela. Con las autoridades estamos analizando la forma de encontrar soluciones alternativas lo ates posible”, dijo Nazer. “Específicamete, es el supervisor el que está en comunicación con el rector, viendo la forma de cómo poder retomar las clases”. Señaló que “como no fue toda la escuela la que se derrumbó, el establecimiento tiene un galpón pequeño, porque allí se dictan talleres en oficios. Estudianos unir cursos y dictar las clases con una metodología en la que reunamos varios años”.
La funcionaria mencionó que asisten al secundario al menos unos 80 chicos. “Vamos a tratar de ofrecer facilidades para poder terminar lo mejor posible el año, siempre que podamos. Será de acuerdo a lo que determinen las autoridades de la escuela, quizás se implemente un proyecto de regularización, y seguramente se les dará una oportunidad más en febrero, para quienes lo necesiten”.
Por su parte, Monzón manifestó que “hemos estado analizando la situación en lo que hace a infraestructura así como lo que tiene que ver con lo pedagógico”.
En lo que se refiere a su área específica, resaltó que “con charlas que hemos tenido también con el Gobernador sobre, puntualmente, la escuela de Boquerón, por el gran deterioro que sufrió el edificio, lo más probable es que se haga el proyecto para una escuela nueva. Lo cual, claro, demandará mucho tiempo, y este año, es ya imposible”. En el paraje Capitá Miní, fue afectada la Escuela “José Primo Romero”. Puntualmente, el edificio sufrió la voladura de techos en el sector que corresponde a las habitaciones del portero, la de la directora, el comedor de los alumnos y del depósito de las mercaderías con las que se preparan el almuerzo y la merienda que reciben los alumnos.
Jueves, 14 de noviembre de 2013