
Un debate largamente postergado fue abierto ayer en la Cámara de Diputados. El cuerpo analizó 10 pedidos de juicio político contra magistrados y funcionarios judiciales, de los cuales rechazó siete y dio curso a otros tres, pasándolos a la Comisión de Juicio Político que deberá emitir dictamen.
La Cámara de Diputados de la Provincia rechazó siete pedidos de juicio político contra integrantes del Poder Judicial y pasó a comisión otros tres. Inician un debate postergado.
Un debate largamente postergado fue abierto ayer en la Cámara de Diputados. El cuerpo analizó 10 pedidos de juicio político contra magistrados y funcionarios judiciales, de los cuales rechazó siete y dio curso a otros tres, pasándolos a la Comisión de Juicio Político que deberá emitir dictamen.
En otro orden también dieron preferencia a ser tratado en la próxima sesión a los proyecto de ley girados con media sanción del Senado, por el cual se define un plan de asistencia a pobladores de la Isla Apipé y reclamos judiciales contra el Ente Binacional Yacyretá por supuestos daños y reclamos de reparación para esos pobladores, afectados por la inundación.
Ninguno de los pedidos juicios político girados a la comisión pertinente es contra integrantes del Superior Tribunal de Justicia, aunque vale destacarlo, todavía quedan varias decenas de planteos que permanecen reservados en Secretaría, un artilugio administrativo que permite mantener esos pedidos de juicio latentes, hasta que la Cámara se decida tratarlos, algo que generó molestias hasta en la propia Justicia.
El diputado Ramón Simón del Partido Liberal ayer afirmó que se trata de algo irregular mantener esos pedidos de juicio político sin ser tratados y que se acordó en reunión de labor parlamentaria ir avanzando con el análisis, y rechazar en primer lugar aquellos que carezcan de sustancia legal o bien aquellos que quedaron abstractos por renuncia o jubilación de magistrados.
Los integrantes del Poder Judicial también hicieron declaraciones contrarias a la decisión de reservar los planteos en su contra “como una espada de Damocles” sobre sus cabezas, sin ninguna definición, porque no permitía ejercer el derecho de defensa y esas presentaciones podían ser utilizadas para ejercer presiones mediáticas y políticas sobre los magistrados y funcionarios judiciales.
Jueves, 25 de julio de 2013