
La circulación por la zona céntrica quedó virtualmente paralizada por los más de 3 mil autos que marcharon desde la Costanera en rechazo a la iniciativa busca declarar "de carácter público" el servicio. Además, presentaron un petitorio a la Comuna para que el intendente "Camau" Espínola gestione el monotributo social para los choferes.
Con una gran caravana de la que participaron cerca de 3 mil autos, 25 de las 31 agencias de remises se movilizaron esta mañana contra el proyecto de ley que pretende declarar de "carácter público" la actividad y paralizaron varios puntos del microcentro capitalino. Además, los remiseros llegaron hasta el Municipio capitalino donde entregaron un petitorio al intendente "Camau" Espínola para que gestione la incorporación de los choferes al monotributo social.
Propietarios, choferes y operadores se concentraron desde las 9 de la mañana en el cruce de 3 de Abril y Costanera, encabezados por Juan Castillo y Jorge Aguilar, titulares de la Asociación de Remises y de la encabezados por el titular de la Asociación de Remiseros y de la Asociación de Propietarios, respectivamente. La movilización fue acompañada de un cese de actividades durante el cual la mayoría de las agencias capitalinas "no atendieron el teléfono" paralizando virtualmente las actividades.
"Queremos hacer sentir nuestro rechazo contra este proyecto que atenta contra un servicio que construimos durante 20 años de trabajo", explicó Aguilar a diarioepoca.com. El empresario agregó que "la iniciativa busca dejar el mercado en manos de unos pocos actores".
La caravana, que arrancó en Costanera y recorrió varias calles del microcentro capitalino, llegó hasta la Legislatura donde los remiseros dialogaron con legisladores provinciales que les ratificaron su rechazo a la iniciativa de la diputada Sonia López.
Tras el encuentro, los trabajadores del volante marcharon hasta el Palacio Municipal donde se reunieron con Espínola y le pidieron "mediar en la controversia con el Ministerio de Trabajo de la Nación por la exigencia del pago del monotributo. El Jefe comunal se comprometió a buscar una salida y les aseguró que "por ahora ese gravamen no se va a exigir".
Luego de la reunión, Castillo dialogó con este medio y explicó: "[El Ministerio] Trabajo pretende que los trabajadores pasen a estar en relación de dependencia y eso implicaría un aporte de $2600 en concepto de jubilación y obra social”.
En esa línea, el gremialista confirmó que le pidieron Espínola "que gestione el monotributo social para los 3400 trabajadores de la actividad".
Si bien el conflicto parece haberse encauzado, ya que el proyecto no prosperó en la Legislatura y las gestiones por el monotributo social parecen encaminada, desde el sector miran al futuro con desconfianza.
"Desde hace 20 años venimos trabajando la legislación con las distintas gestiones", manifestó Aguilar en el final. "Acá hay 7000 personas que se reparten lo que genera la actividad, está claro que detrás de este intento hay gente que pretende concentrar el mercado en pocas manos."
Jueves, 30 de mayo de 2013