
En España, la risoterapia está en pleno auge. Te contamos de qué se trata.
Según los partidarios de la risoterapia, reírse da resultados casi maravillosos: eleva el nivel de endorfinas, tiene efectos analgésicos, mejora el sistema inmunológico, reduce el estrés y el dolor, adelgaza, mejora el insomnio y hasta rejuvenece.
"Cada vez hay más gente que viene a los talleres para recuperar la risa", contó Katy García, la "risoterapeuta" que organiza talleres para mejorar la salud mental y física de enfermeras y cuidadores de diferentes centros de salud.
Las personas que acuden a los talleres son personas "que han perdido las ganas de reír progresivamente por la muerte de amigos, porque se van quedando sin compañía, porque caen en una depresión o simplemente porque no tienen tiempo de reír", según indicó el risoterapeuta.
En su opinión, "cada vez tenemos más cosas materiales y menos bienestar interior" y los centros de risoterapia se están multiplicando.
De acuerdo a lo que dijo la terapeuta, una de las técnicas de la risoterapia consiste en empezar a reírse sin ganas y terminar riendo de verdad de lo ridículo de la situación.
Durante el taller se hacen ejercicios de expresión corporal, como bailar o reptar por el suelo, o juegos de desinhibición, como decir la misma frase con diferentes intenciones -sensual, agresiva, cariñosa, libidinosa.
Dos horas después, los participantes están exhaustos de tanto reír y "algunos curan sus dolencias y otros no, pero seguro que duermen mejor".
Por eso, Katy García recomienda reír al menos diez minutos al día.
Sábado, 23 de enero de 2010