Autoridades de Mercedes, epicentro de los festejos, señalaron a época que fueron entre 200 mil y 300 mil las personas que se acercaron al predio sobre la Ruta 123. En Corrientes capital, la celebración se sintió con más fuerza en la zona Sur.
Hace 142 años nació una de las leyendas populares con tintes religiosos y divinos más grande de Argentina: el Gauchito Gil.
Su muerte y un posterior “milagro” originó un sinfín de historias, promesas y tradiciones que, con el paso del tiempo, se consolidaron en Corrientes y otras provincias. A pesar de cosechar una devoción indiscutible, la Iglesia Católica se encuentra dividida respecto a su aceptación como santo.
Para algunos referentes católicos el Gaucho Gil es un símbolo del pecado por su relación con San La Muerte y su pasado delictivo. Otros señalan que es una de las demostraciones de fe más pura que existen.
El predio de la Cruz Gil, ubicado a ocho kilómetros de la ciudad de Mercedes, sobre la Ruta Nacional Nº123, congregó ayer una vez más a miles de personas con el objetivo de agradecer promesas cumplidas. A pie, bicicleta, caballo, automóvil, u ómnibus, los devotos llegaron y formaron largas filas para tocar las imágenes que se resguardan en el sitio.
El intendente de Mercedes, Diego Caram, precisó a época que fueron más de 300 mil feligreses los que pasaron por el santuario. “Concluimos la fiesta con un balance positivo, todo se desenvolvió sin problemas y rápido”.
Por otra parte, el director de Tránsito de la Comuna mercedeña, Roque Jurado, comentó a que fueron un poco más de 200 mil las personas que llegaron hasta la zona tomando encuentra dese el 7 de enero por la mañana.
“Se trata de una estadística aproximada realizada en conjunto por Gendarmería Nacional, la Policía de Corrientes y el Municipio”, explicó el encargado.
Ambos funcionarios coincidieron en que, a diferencia de años anteriores, el paso de los visitantes fue más esporádico ya que no se alojaban en la ciudad por varios días.
Desde el Municipio también festejaron la tranquilidad con la que transcurrió la jornada, ya que no hubo peleas o hechos de violencia con víctimas. “La gente se dio cuenta de que esto es una fiesta”, expresó Jurado.
“La fortuna de los devotos este año es que hay buen tiempo, aunque se padece el calor porque la máxima pronosticada puede superar los 35 grados”, aseguró Bertoni a la agencia de noticias Télam.
Afirmó que si bien “no se debieron lamentar altercados con la seguridad, sí se atendieron casos de intoxicaciones”.
El jefe del operativo de salud, Eduardo Farizano, detalló que se realizaron alrededor de 500 atenciones y más de 20 traslados por diferentes patologías.
“Se atendieron casos gastrointestinales, problemas de presión y azúcar en la sangre”, dijo a medios locales. A la vez, agregó que hubo pacientes con traumatismos en la cabeza por botellazos, otros por caídas, y por consumo de sustancias.
Las celebraciones en Mercedes con las tradicionales ofrendas y velas y banderas rojas tuvieron su correlato en distintas partes de la provincia, además de otros puntos del país.
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Día de fiesta
Ayer, cerca de las 6 de la mañana, la Cruz Gil fue trasladada en procesión a la parroquia Nuestra Señora de la Merced, donde hubo una misa en la memoria y eterno descanso de Antonio Gil.
La cruz permaneció durante toda la madrugada del 8 de enero en la Dirección de Cultura para la tradicional Velada de la Cruz Peregrina de las Catacumbas del Gauchito Gil.
A las 7:30 partió una nutrida peregrinación integrada por jinetes y gente de a pie hasta el predio situado a 8 kilómetros.
Durante todo el día fue incesante el arribo de fieles a la zona y la noticia que más sobresalió fueron los excesivos costos de estacionamiento que cobraban algunos “avivados”.
“Unos 12 mil pesos nos querían cobrar por cada colectivo para estacionarnos, terminamos arreglando por 10 mil por cada coche, pero haciendo algunos pocos un esfuerzo enorme, porque la mayoría de la gente que viene es humilde”, denunció un contingente proveniente de La Plata.
A las 18 se realizó la desconcentración y, de apoco, los devotos volvieron a sus casas.
Jueves, 9 de enero de 2020