
El proyecto requiere de un fuerte compromiso y vocación de los productores seleccionados, un alto componente de asistencia técnica y seguimiento y la activa participación de los municipios involucrados.
Se entregará por única vez la cantidad necesaria de ramas semilla para iniciar el cultivo y los productores deberán reintegrar para distribuir entre nuevos beneficiarios, además de prever las propias para la nueva campaña.
El cultivo de mandioca (Manihot esculenta Cranz) fue durante muchos años un cultivo de renta importante en la provincia de Corrientes. Pero en la última década, la superficie y rendimientos fueron disminuyendo considerablemente, a la par del número de productores que fueron abandonando la actividad y del aumento en la degradación de los suelos, ya que ese cultivo tiene gran habilidad para extraer nutrientes, lo que incide directamente en los rendimientos y su rentabilidad.
Como sucede con todo monocultivo, las zonas tradicionalmente productoras se encuentran con serios problemas de degradación físico-química del suelo, por lo cual encarar una producción sustentable implica un programa de recupero de suelos que además contemple las napas de agua, el nivel de enmalezamiento en las chacras, equipamiento y maquinarias. Otro gran problema es la escasez de mano de obra, que aqueja a todas las actividades agropecuarias y especialmente al cultivo de mandioca como gran demandante y que está escasamente tecnificado.
La producción de mandioca en la provincia de Corrientes es exclusiva del sector de pequeños productores, alcanzando actualmente una superficie de 1500 a 2000 hectáreas, con rendimientos promedio de 10 toneladas por hectárea, lo que estaría indicando que esta producción se encuentra en una situación desfavorable desde el punto de vista productivo y de competitividad, tanto para mercado fresco y más aún para la industria.
Estado actual
Históricamente en la Provincia, instituciones del agro del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), han planteado que el cultivo de mandioca con tecnologías apropiadas a cada agroecosistema es una alternativa válida para los pequeños productores, mejorando notablemente los rendimientos y calidad del producto, pero la misma no fue tomada por el sector.
Para encarar un programa se debe contar con profesionales y mano de obra capacitada y formada, con materiales de propagación de calidad (rama semilla), maquinaria para control químico de malezas, ya que no hay mano de obra disponible -producto del marcado éxodo rural-, como también maquinaria y tecnificación para las otras actividades que se realizan en el ciclo productivo, como descalzado, cosecha, transporte adecuado dentro y fuera de la chacra y lo que fuera necesario para no interrumpir el abastecimiento de la industria para que no deje de funcionar, pudiendo garantizar rendimientos promedios de 20 toneladas por hectárea al primer año del cultivo y 35 a 40 toneladas por hectárea en el segundo ciclo, con porcentajes de almidón que sean superiores al 23 por ciento.
Actualmente la provincia no cuenta con material vegetal identificado, rama semilla, para la que deberá pensarse inicialmente en chacras semilleras, con el material seleccionado de acuerdo al destino de producción (fresco o industria). Otra situación limitante es que el sector de pequeños productores no es sujeto de crédito, condición ésta que limita la inversión y el desarrollo de la producción, sobre todo si se pretende llegar a la industrialización.
El plan
El cultivo de mandioca está localizado en el NE de la argentina, donde la provincia de Misiones posee la mayor superficie cultivada, alrededor de 25000 has, le sigue Corrientes con 1800 ha, Formosa con 1600 y Chaco con 1000 hectáreas.
La producción en su mayoría es realizada por pequeños agricultores, destinando el producto al autoconsumo y eventualmente la venta del excedente.
En la Provincia existe una industria con capacidad para procesar hasta 180 tn de raíces por día y que por falta de materia prima se encuentra prácticamente ociosa la mayor parte del año. Esto se debe –entre otras cosas- a la falta de programas de desarrollo de la actividad por parte del estado; los escasos logros alcanzados son producto de emprendimientos y esfuerzos privados.
Es por ello que el Ministerio de Producción junto al INTA y el sector privado (industrial) y municipios a partir de esta campaña encararon un Plan de Promoción del Cultivo de Mandioca para la Provincia.
Por el momento las zonas abarcadas por el proyecto son las localidades de Mburucuyá, Saladas y Colonia Pando, pudiendo alcanzar a alguna otra que aún no ha sido determinada, con la posibilidad de extenderse en el futuro a cualquier localidad que presente las aptitudes para la producción del cultivo.
Dicho plan fomenta la producción de mandioca tanto para abastecer al mercado de consumo en fresco como para la industria, siendo el principal objetivo el de ofrecer una alternativa de renta mediante un cultivo tradicional para la provincia, el cual se encuentra muy arraigado en las costumbres e idiosincrasia del productor Correntino.
Componentes
El proyecto define cuatro componentes o áreas de trabajo.
El primero y más importante, es la capacitación y seguimiento técnico: Consiste en charlas a campo tendientes a tratar todos los temas relacionados a la producción (plantación - cosecha - conservación de rama semilla etc.) con el consiguiente apoyo y seguimiento técnico. Esto estará a cargo de profesionales del INTA y Ministerio de Producción.
El segundo componente es el incentivo a la producción: El MPTT por única vez realizó la compra a la provincia de Misiones de ramas semilla, necesario e indispensable para iniciar la producción, debido a que el productor en la actualidad no cuenta con ramas para la plantación. Las que habían quedado del cultivo anterior fueron afectadas por las heladas ocurridas durante el invierno, y que por la falta de conocimiento sobre el manejo y conservación no supo resguardar. La entrega del material de propagación se realizará en conjunto con la capacitación mediante jornadas de extensión acerca del manejo del cultivo y la conservación de ramas con destino a semilla para el siguiente año y con el compromiso de los beneficiarios de implementar las técnicas necesarias para que en las campañas siguientes ya no sea un tema a tratar o del cual ocuparse y sí centrarse en cuestiones técnicas en pos de mejorar los rendimientos del cultivo, calidad, superficie, etc.
El tercer componente es la investigación, que buscará lograr la eficiencia en el manejo del cultivo mediante tecnología sustentables, incorporación de variedades con características para cada fin, ya sea fresco o industria, etc.
El cuarto componente es la mecanización y tecnificación, ya que es la única forma de darle sustentabilidad al proyecto, mediante la incorporación de tecnologías y la mecanización en las diferentes tareas que demanda el cultivo, desde plantación a cosecha, la siembra de cultivos de cobertura, abonos verdes, labranza reducida utilización de herbicidas selectivos etc., todo esto para la conservación del recurso suelo y el ambiente, además de incentivar al productor a realizar mayores superficies sin tener que depender de la mano de obra que en estos tiempos es escasa en el ámbito rural.
Lunes, 7 de octubre de 2013