
20.000 Es la cantidad aproximada de vehículos que circulan a diario de un lado a otro del puente General Belgrano, por lo cual se considera que está colapsado. Un accidente o un piquete agravan aún más la situación.
El intendente Camau Espínola confirmó ayer que se realizará un nuevo estudio de prefactibilidad. El reconocido consultor Julio Palmeiro trazó detalles técnicos de los alcances de una obra de esta envergadura.
El anuncio de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández, sobre la firma de un acta de intención para la construcción del segundo puente entre Chaco con Corrientes disparó un sinfín de opiniones a favor y en contra. Lo concreto es que el anterior estudio de prefactibilidad fue dejado de lado en octubre del año pasado cuando rescindieron el contrato con la consultora.
El propio intendente Camau Espínola dijo ayer que “tenemos que avanzar ahora con la prefactibilidad”, ya que “queremos hacer un estudio serio que esté basado en las necesidades actuales”. Lo hizo en un programa radial, donde además remarcó que “esto responde a un interés común con el Chaco y como ya saben, cuando nos proponemos algo lo cumplimos”.
Pero una de las voces autorizadas para este tipo de obras es Julio Palmeiro, quien estimó ayer que “podría extenderse por 9 años y medio, siempre manteniendo una mirada neutral sobre el asunto”.
Como se sabe, Palmeiro había realizado el anterior estudio de prefactibilidad iniciado en 1998. “Podría decirse en resumen que cayó ese proyecto porque los gobiernos de ambas provincias buscaban que tenga una trocha de cuatro manos y el que se había proyectado sólo contemplaba dos”, explicó ayer a El Litoral.
Añadió además que “el año pasado se rescindió el contrato y en este punto quiero aclarar que por ese hecho no cobré indemnización como se dijo por ahí. Tampoco correspondía”, precisó.
Sobre la nueva proyección sostuvo que “un llamado a licitación para realizar el estudio de prefactibilidad y después el de factibilidad podría extenderse por 3 años”.
Agregó que “luego se debe hacer un nuevo llamado a licitación para la ejecución de la obra en sí, lo cual podría durar un año y medio más con la licitación y contratación de la firma.
La última y definitiva etapa es la realización en sí, que demandaría unos 5 años, de acuerdo con las características y la tecnología que se aplique”, explicó.
En cuanto a costos, explicó que “el anterior que se había proyectado con actualizaciones al 2006 indicaba una inversión de 320 millones de dólares.
Por lo que sé, el actual tendrá otras características y podría demandar unos 750 millones de dólares”, estimó el consultor.
Viernes, 19 de julio de 2013