
El peregrino que caminó más de dos mil kilómetros hasta Río de Janeiro, por la donación de órganos y por la salud de Renzo Antonelli, fue alojado por un matrimonio solidario y se contactó con la organización de la Jornada Mundial de la Juventud. Mantiene las esperanzas de ver a Francisco
En diálogo con TN Alberto contó sobre su viaje y señaló que a lo largo del camino recibió mucho apoyo de la familia del pequeño correntino y de mucha gente de todos los países, de Brasil.
Relató que caminaba de acuerdo al clima, unos 35 o 40 kilómetros por día, unas ocho horas. "Caminaba y descansaba en zonas seguras, cuando empecé a descender hacia Río anochecía mas tarde y caminaba más tiempo. No estaba en mis planes recibir tanto afecto" dojo Alberto.
Con la misma fe que lo movilizó hasta Brasil, Alberto tiene esperanzas de que lo reciba el Papa Francisco. Tomé más conciencia de todo cuando me encontrñe con gente de todas las religiones e incluso ateas y todos hablaban del Papa, todos oraban para que Renzo se recupere y los chicos de la pandilla también. Lo veo dificil pero si el Señor quiso que llegue sano y salvo a Brasil talvez..." dijo Alberto.
Fue recibido por el Arzobispo de Río de Janeiro Dom Orani João Tempesta representante del comité organizador de la Jornada Mundial de la Juventud. "Le dije que deseo que el Papa me firme la última hoja de ruta y que difunda la donación de órganos, me respondió que el Papa es una persona muy buena así que la posibilidad está cada vez mas cerca, uno hace lo humanamente posible pero Dios dispone" aseguró.
Viernes, 12 de julio de 2013