
Cada vez son menos las mujeres que eligen formación universitaria asociada con las “ciencias duras”. El fenómeno es mundial y se replica en la Universidad Nacional del Nordeste, donde esta franja representa sólo el 20% del alumnado.
Mundialmente es un hecho que las mujeres cada vez ocupan menos espacio en las aulas en las que se dictan carreras ligadas al área técnica, y aún cuando en los últimos años se habla de un aumento femenino en ésta área en su conjunto, hay una excepción: las titulaciones informáticas.
Mientras la industria del software crece a pasos agigantados, y constituye uno de las áreas que más profesionales demanda actualmente, la elección vocacional de los estudiantes parece inclinarse hacia las ciencias “blandas”, en especial en las mujeres, que en los últimos diez años han volcado su preferencia hacia otros sectores de formación, bien lejos de la tecnología.
Si bien, las Ciencias Sociales, integradas por carreras como Sociología, Comunicación o Derecho toman un predominio en la captación de inscriptos, la inscripción en Ciencias Aplicadas, entre las cuales se cuentan la ingeniería, Bioquímica y Licenciatura en Sistemas de Información caen notablemente. El fenómeno, que es generalizado, es objeto de estudio en distintos países y un grupo de docentes del Departamento de Informática de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) también se propuso investigarlo.
Hasta ahora, han cumplido una primera etapa, en donde ratificaron que el fenómeno también aquí se profundiza, y, mientras planean nuevas etapas de esta investigación, ya comienzan a pensar posibles mecanismos para volver a atraer a los jóvenes a las aulas de formación en sistema y especialmente a las mujeres.
“Decrece el interés de los alumnos por estudiar Informática, y este desinterés es aún más notorio en las mujeres”, determinó el informe, un documento que surgió por iniciativa de los profesores y directivos, y que pretende esclarecer a través de datos concretos cómo se dimensiona el problema en la UNNE, pero además busca darle un giro de timón para que las oportunidades laborales en la industria del software no se pasen de largo en la zona, y que además las mujeres tomen un mayor protagonismo.
Desde un enfoque cuantitativo, en Argentina la estadística correspondiente al año 2010 muestra en la categoría de “nuevos inscriptos” que son las mujeres representa el 55% de los ingresantes, mientras que el porcentaje de estudiantes mujeres graduadas fue del 60%.
En la UNNE, por su parte, entre el 2005 y el 2013 la tendencia se replica: ingresaron un total de 100 mil alumnos a las distintas carreras, de los cuales el 54% fueron mujeres.
En esta región del país, dentro de “la Universidad del Sol” las mujeres eligen en primer lugar las carreras de Ciencias Sociales, luego las Ciencias de la Salud y en tercer lugar las Ciencias Aplicadas, entre las que se cuentan la Ingeniería, la Arquitectura, Bioquímica y la Licenciatura en Sistemas de Información.
Las carreras que componen esta área tienen un ingreso promedio de 2 mil alumnos, es decir, un 19% de los inscriptos. De esos alumnos, las mujeres a su vez representan también el 20%.
Menos inscriptas pero más egresadas
Dentro del estudio, el informe discrimina el análisis dentro de las distintas carreras. En este marco, la Licenciatura en Sistemas de Información muestra ser, año a año, un espacio menos preferido en general y cada vez menos atractivo para las jóvenes estudiantes.
“Se observa una marcada preponderancia de varones. El porcentaje más alto de mujeres se dio en 2000 con un 40%, siendo decreciente en los años siguientes, llegando al porcentaje más bajo de un 12% en 2012”, especifica la investigación, aunque agrega un detalle: las mujeres parecen ser sin embargo estudiantes más constantes. “A pesar de la notoria disminución de mujeres ingresantes estos valores contrastan con los porcentajes de egresadas”, advierte y destaca un gráfico donde se demuestra que las egresadas mantienen a lo largo del tiempo un promedio que ronda el 50%, aún siendo muchos menos en población estudiantil dentro de la carrera.
De las aulas, a las aulas
La investigación encarada por docentes del departamento de informática de la Facultad de Ciencias Exactas, Naturales y Agrimensura de la UNNE llegó a varias conclusiones y la primera es que el estudio del problema debe profundizarse, ya que está demostrado el menor interés de las mujeres por ingresar a esas aulas.
“Esta situación impactará indudablemente en el campo profesional al generar una menor cantidad de profesionales. Por tanto, es necesario profundizar el estudio de las causas que afectan la decisión de los jóvenes, en particular de las mujeres, en la elección de su carrera universitaria” asevera el informe.
Pero el estudio además propone acciones. Y entre ellas se encuentra sumarse a un programa de la Fundación Sadosky, que propone salir a las escuelas secundarias a difundir las carreras ligadas a la tecnología, para desmitificar preconceptos y estimular, en resumen, la vocación de los jóvenes (en particular de las féminas) hacia este campo profesional.
La directora académica de la Licenciatura en Sistemas de Información, magister Gladis Dapozo, explicó a época que esta iniciativa involucrará principalmente a estudiantes avanzados de la carrera para sumarlos a la recorrida por colegios secundarios bajo la coordinación de los docentes, a promover el estudio de Informática.
“Queremos tener más información, pero suponemos que las causas del fenómeno que estudiamos tienen que ver con que los jóvenes no conocen bien qué hace un informático. Por eso ahora presentamos la propuesta de aplicar un programa de la Fundación Sadosky (www.fundacionsadosky.org.ar), que se llama “Vocaciones en Tic” y consiste en dictar talleres en escuelas secundarias donde se enseñe programación”, explicó.
“Hacer programas requiere abstracción y pensamiento lógico. Lo que queremos es que los estudiantes secundarios tengan idea de qué se hace y vean que no hay ningún impedimento para realizarlo, ni tampoco representa una dificultad según el género”, sintetizó Dapozo.
Segunda brecha digital
La docente, quien a su vez es directiva de la carrera, aclaró también en qué consiste el concepto de “segunda brecha digital”, un paradigma que los investigadores estudian a nivel mundial como clave dentro del fenómeno. “La primera brecha digital se pensaba con el no acceso a la tecnología. Hoy está superado en gran medida, porque al menos dentro de este país la población accede a la tecnología, más con la implementación de políticas públicas que van a marcar una diferencia a largo plazo”, opinó.
“Además, hay autores que hablan de una “segunda brecha digital” haciendo referencia a la posición de las mujeres en la sociedad de la información. El término alude a las desigualdades de intensidad, variedad y calidad de los usos de las tecnologías, un problema que perjudica a la población adulta mayor y a las mujeres”, precisó.
“No es poco frecuente ver gente adulta, y muchas mujeres, que tienen un teléfono inteligente con miles de funciones y no saben cómo usarlo. La brecha es notoria también en rangos etarios. Muchos niños de 5 años manejan mejor la tecnología que sus abuelos de 60”, ejemplificó. “Aunque vale reconocer que el involucramiento con las redes sociales rompió un poco con eso, porque los adultos intentan un acercamiento motivados por estar en contacto son familiares, ver fotos de sus nietos, hablar con amigos que viven lejos”, describió. “Argentina es el país de Latinoamérica que más usuarios tiene en redes sociales. Es un atractivo que acerca la brecha”, reflexionó Dapozo.
Aunque aun es difícil explicar por qué, en esta brecha se cuenta a las mujeres además de las personas mayores. No lo han logrado todavía los investigadores de otras partes del mundo y por aquí tampoco. Sin embargo la intención de encontrar respuestas motiva a los docentes y llamó la atención principalmente de las autoridades de esta facultad que está, justamente, conducida por una mujer.
- ¿Usted por qué cree que son menos mujeres las que se vuelcan a la Informática? – consultó época.
“No se sabe aún con precisión, pero es contradictorio, porque esta es una actividad muy apropiada para las mujeres. Una puede tener flexibilidad de horarios, es una actividad que se puede hacer desde la casa y hay una época en la vida de criar los hijos que esa es una gran ventaja”, reflexionó la Directora de la carrera, una de las profesionales del área que se puede considerar pionera en la región y que desde hacen años que elige ese camino ligado además al de la docencia. Al frente del Departamento de Informática de la facultad la acompaña también otra mujer, la licenciada Raquel Petris, además de otros profesionales.
En primera persona puede entonces Gladis reflexionar sobre el problema. “Es una contradicción porque no tiene que ver con las capacidades. Si uno piensa en un ingeniero del petróleo que tiene que ir, estar en una obra y meterse en un pozo entonces se entiende que se pueda pensar que no sea algo tan deseable por mujeres. Pero en cambio esta carrera es un trabajo intelectual, de uno mismo con la computadora. Es importante que se comience a destacar eso, además de que hay una fuerte inserción laboral para los egresados”, remarcó.
Lunes, 10 de junio de 2013