
El Gobernador y varios ministros aseguraron que no fue la Policía la que generó el forcejeo, sino que fueron personas que nada tenían que ver con la protesta de CGT y CTA. Dijeron que hubo policías heridos. El Intendente capitalino cuestionó seriamente el accionar de los uniformados.
Infiltrados chaqueños” fueron para el gobernador Ricardo Colombi quienes fogonearon los incidentes del martes en la marcha organizada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y la Central de Trabajadores Argentinos (CTA). Distinta fue la visión del intendente Camau Espínola quien arremetió contra la Provincia y dijo: “No estoy de acuerdo con que se reprima a los trabajadores”.
El sindicalismo correntino marchó el martes y en el intento de llevar sus reclamos a la puerta de Casa de Gobierno forcejeó con la Policía. Como saldo, el enfrentamiento dejó algunos heridos y un fuerte debate en torno a la conducta de los protagonistas del hecho.
El gobernador Ricardo Colombi fue ayer uno de los primeros en salir a plantear el asunto y trató de bajar el tono a las críticas que recibió el accionar policial. “Había más 150 personas infiltradas que vinieron del Chaco, lo tenemos registrado; hubo actos de violencia, policías heridos con cortes, al-gunos de los manifestantes tenían trinchetas”, aseguró en tanto agregó que también habían en la marcha empleados del Municipio capitalino.
Con respecto al comportamiento de los uniformados y las órdenes que éstos tenían, el mandatario apuntó: “Nunca hemos impedido ningún tipo de marcha, no nos corresponde a nosotros evitar estas movilizaciones sino a la otra parte le corresponde evitar hechos de violencia. Si ustedes ven quiénes son los manifestantes, los que empezaron con la violencia, quiénes estuvieron a cargo y quiénes son los legisladores que fueron al lugar, todo está muy claro”, dijo. Habló además de una serie de ingredientes que llevaron al conflicto, “un reclamo no puede esconder intereses políticos oscuros”, mar-có.
En consonancia con el Gobernador, el ministro secretario General de la Gobernación Carlos Vignolo aseguró que el compromiso del Estado es garantizar la expresión de todas las ideas u opiniones, pero advirtió: “Quienes organizaron la protesta deben entender que había gente infiltrada que nada tiene que ver con el reclamo gremial, que vinieron a provocar y generar conflictos”.
Debido a los incidentes en la marcha del martes, todas las miradas apuntaron al ministro de Gobierno y Justicia Gustavo Valdés e incluso hay quienes ya confirmaron que pe-dirán su interpelación. “Lo que hicimos fue desplegar un esquema de contención, debido a que los efectivos de la fuerzas de seguridad provincial estaban alertados sobre la posibilidad de hechos de violencia por la presencia de infiltrados”, fue la explicación que dio y luego remarcó: “Comenza-ron a forcejear y a levantar las vallas, no es como dicen que hubo represión, gases lacrimógenos, ni 5 mil personas”.
Contraria a la opinión de los funcionarios provinciales fue la del intendente capitalino Carlos Mauricio (Camau) Espínola, “desconozco que hayan trabajadores municipales en la marcha, si existe algún trabajador que quiera acompañar está en su derecho porque debe creer que están reclamando algo justo”, marcó pero agregó: “El concepto que no comparto es que se haya reprimido a los trabajadores, que se busquen motivos, los motivos son claros y es que buscan el diálogo. Hay que abrir las puertas”.
Jueves, 26 de mayo de 2011