El funcionario a cargo del área pidió que el ciudadano denuncie situaciones de explotación de menores. Desde la Subsecretaría de Trabajo sostuvieron que hay muchos sectores del Estado que deben ocuparse de esta tarea.
La historia de dos hermanos que trabajan para poder llevar alimento a su hogar, que publicó el domingo pasado, repercutió en toda la sociedad quien demostró su solidaridad ante menores que no eligieron hacer la tarea que un adulto debería realizar. A raíz de esta situación y de otras similares que se observan habitualmente en las calles de Capital, este medio consultó al subsecretario de Trabajo de la Provincia, Jorge Rivolta, respecto a las inspecciones que realizan desde el área estatal a su cargo y el aporte de la sociedad ante estos casos.
En la siesta de ayer, dos nenas menores de 12 años estaban vendiendo morrones en el barrio Cambá Cuá, sin un adulto que las acompañe y con el peligro a su alrededor, por el horario y la condición de niñas que puede atraer a los delitos sexuales. También se puede nombrar otras situaciones que el vecino está más “acostumbrado” a ver como los chicos que limpian vidrios de autos en calle Chaco y avenida 3 de Abril, u otros hermanos muy bien vestidos que hace años venden tarjetas o accesorios para la mujer y quienes vivirían con sus padres en la zona céntrica.
“La Subsecretaría trabaja por medio de denuncias o por oficio, cualquier ciudadano que tiene conocimiento de trabajo infantil en el ámbito de la provincia puede acercarse a la sede de Belgrano y San Juan, en horario de atención administrativa, o llamar al 0800-555-6363; la información que se recibe se da a un cuerpo de inspectores que se aboca a la actividad”, indicó Rivolta.
Los inspectores recorren los lugares que son denunciados, no sólo las calles también obras en construcción donde hay muchos menores que están realizando tareas. Sin embargo, este procedimiento se ve truncado, según explicó el subsecretario, porque acuden a los padres quienes son ellos mismos, quienes obligan a los niños a llevar dinero al hogar.
“En general esta tarea se vuelve muy difícil porque no se cuenta con el apoyo de la familia, cuando se detecta trabajo infantil se da aviso a Minoridad y Familia quienes siguen el caso.
Lo primero que se hace es localizar a los padres quienes en su mayoría obligan a los chicos a trabajar, influye mucho los factores socio económicos”, señaló el funcionario. En este marco, aclaró que “la Subsecretaría no tiene una potestad exclusiva, hay distintos sectores del Estado que están involucrados en esta función”.
En este sentido, remarcó que el primer paso es ubicar a los padres o mayores a cargo y luego dan aviso policial, después intervienen asistentes sociales. “Es muy difícil intervenir porque los mismos padres son los que apoyan esta actividad, como Estado tenemos que intervenir y buscar de forma progresiva erradicar el trabajo infantil”, resaltó.
Por otra parte, respecto al papel de la sociedad comentó que muy pocas personas se animan a denunciar. “Es difícil que el ciudadano haga la denuncia, el alto porcentaje de llamados es de la parte interesada, es decir, del trabajador que se ve afectado pero no es frecuente que el ciudadano llame a informar, tienen que decir el horario y el lugar donde vieron o ven trabajo infantil”, dijo a El Litoral Rivolta.
Lunes, 28 de julio de 2014