El 4 de febrero se conmemora el Día Mundial de la lucha contra el Cáncer. Como cada año, desde la cartera sanitaria provincial rememoran esta fecha, insistiendo en que muchos tipos de cáncer se pueden prevenir y otros, detectados a tiempo y tratados de manera adecuada, se pueden curar.
Un importante porcentaje de todos los cánceres se pueden prevenir adoptando prácticas saludables, como dejar de fumar, reducir el consumo de alcohol, adoptar una dieta sana y realizar actividad física.
El cáncer puede prevenirse, tratarse y curarse; y aún en los casos en que la cura no es posible, se puede retardar su progresión y aliviar el dolor de aquellos que la padecen. Desde el Ministerio de Salud Pública, a cargo de Julián Dindart, se llevan a cabo acciones para mejorar la calidad de la atención de los pacientes y se apunta tanto a que se realicen controles médicos para un diagnóstico oportuno, como a garantizar que las personas diagnosticadas reciban un tratamiento adecuado.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 40% de todos los cánceres se pueden prevenir adoptando prácticas saludables. Las recomendaciones para la población en general son básicas: aumentar el consumo de frutas y verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos y reducir el consumo de grasas de origen animal y de ácidos grasos trans, junto a la práctica de actividad física todos los días, por lo menos 30 minutos, previenen la aparición de esta patología.
El cáncer comprende a un grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del cuerpo, comienza con la modificación de una sola célula, generada de manera espontánea –sin causa– por un agente externo o por factores genéticos hereditarios, y se manifiesta a través del desarrollo de un tumor. Los tumores o neoplasias se generan cuando el crecimiento de las células se sale de control, pero no todo tumor es canceroso.
Según datos del Instituto Nacional del Cáncer, esta enfermedad representa la primera causa de muerte en el país en personas de entre 35 y 64 años. Unas 60.000 personas fallecen al año en Argentina por tumores malignos, lo que representa el 20 por ciento de las más de 300.000 defunciones que se producen anualmente. Cada año se producen más de 100.000 nuevos casos de cáncer, lo que implica, para ambos sexos, una incidencia de aproximadamente 206 casos nuevos anuales por cada 100.000 individuos.
FACTORES DE RIESGO
Un gran porcentaje de las enfermedades no transmisibles son prevenibles y comparten los mismos factores de riesgo. Se estima que los cinco principales riesgos para la salud están relacionados con el comportamiento y la alimentación: índice alto de masa corporal, bajo consumo de frutas y hortalizas, inactividad física, consumo de tabaco e ingesta excesiva de alcohol.
Estos factores causan el 30% de las muertes por cáncer. Aunque la edad es un factor de riesgo relevante, el consumo de tabaco es el más importante: causa el 22% de las muertes mundiales por cáncer en general y el 71% de los fallecimientos por cáncer de pulmón. Los cánceres causados por infecciones víricas, como los virus de las Hepatitis B y C o por el Virus Papiloma Humano (VPH), son responsables de hasta un 20% de las muertes por cáncer en los países de ingresos bajos y medios.
La detección temprana es una herramienta indispensable a la hora de prevenir muertes por cáncer, ya que en las fases iniciales de la enfermedad existe un alto potencial de curación (por ejemplo en cáncer de cuello de útero o de mama). Existen intervenciones que permiten la detección temprana y el tratamiento eficaz de un tercio de los casos aproximadamente.
Miércoles, 5 de febrero de 2014