
El año pasado fueron declarados ley cuatro proyectos para expropiar terrenos en los barrios Virgen de los Dolores, Quilmes, Bajo Galván y La Chola. Iniciativas para el Cocal, Río Paraná y Monseñor Devoto de la ciudad de Goya aguardan tratamiento parlamentario.
En virtud del plan de regularización dominial que impulsa la Provincia, se aguarda el inicio de la actividad parlamentaria para que tengan tratamiento tres iniciativas que impulsa el Ejecutivo provincial; no obstante existen otros sectores de la ciudad donde está prevista una sesión de tierras ocupadas hace más de 20 años, pero que no requieren el aval de la Legislatura.
Mediante este programa, la Provincia logró normalizar la situación de los barrios Virgen de los Dolores, bajo Galván, Quilmes y La Chola, asentamientos con más de 20 años de ocupación y que poseen más de un centenar de familias; tal es el caso del Quilmes, un vasto sector con 500 familias.
En ese contexto, se pretende avanzar en la normalización de la situación de los asentamientos Cocal, Río Paraná y en zona de Monseñor Devoto en Goya. Mientras que en el caso del Río Paraná recién tuvo ingreso en la Legislatura a fines del año pasado, aún sin tratamiento de las dos Cámaras, el Cocal ya tuvo media sanción de Senado al igual que Monseñor Devoto.
“Pero por fuera de la Legislatura tenemos otros barrios, como el Santa Rosa, donde existen familias asentadas hace más de 30 años. Pero en este caso se encuentran en terrenos del Instituto de Viviendas de Corrientes (INVICO)”, indicó a época Manuel Cuevas, subsecretario de Derechos Humanos, quien remarcó además que “estuvimos hablando con los responsables de INVICO y nos informaron que van a ceder los terrenos a las familias por lo que no será necesario pasar por la Legislatura”, apuntó.
Reseñó que entre los cuatro proyectos declarados ley el año pasado, dos ya fueron promulgados, es el caso de Virgen de los Dolores y bajo Galván.
Respecto de estos dos sectores, apuntó que INVICO ya inició los trabajos en la zona para establecer qué casas requieren de una intervención para las mejoras en las viviendas y para establecer dónde se construirán las casas del tipo Esfuerzo Propio y Ayuda Mutua (EPAM).
Cabe destacar que se trata de asentamientos donde prevalece la vulnerabilidad social; las familias viven en un contexto de precariedad y hacinadas y por ello la intervención del Instituto de Viviendas para edificar y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
Según un relevamiento oficial, en Capital existen al menos 40 asentamientos, cuya gran parte data de hace más de 20 años.
Sin embargo, existe un número importante de ocupaciones recientes, que datan de 2011, después de una toma masiva en Capital, registrada en los barrios Pirayuí, Galván y Quilmes; y también según datos oficiales, el déficit habitacional trepa las 4 mil familias inscriptas en el INVICO, a la espera de la vivienda social.
Miércoles, 22 de enero de 2014