
El Concejo Deliberante aprobó la ordenanza que establece las condiciones generales de construcción, color y ubicación de los reductores de velocidad.De esta manera, evitan darles tratamiento a los pedidos particulares de vecinos que solicitaron este tipo de obra en diferentes puntos de la ciudad.
Por unanimidad, concejales de Goya aprobaron ayer la ordenanza sobre construcción, implementación y ubicación de reductores de velocidad, con lo que se unificaron criterios, normas y lugares donde se ubicará esta herramienta para evitar accidentes de tránsito.
El primero en argumentar su voto positivo fue el concejal Alejandro Medina (UCR), quien además pidió el acompañamiento de sus pares, y explicó que con esto se logra una legislación genérica con respecto a estos sistemas, teniendo en cuenta distintas leyes como la Nacional de Tránsito y las disposiciones provinciales a la circulación vial. Asimismo, mencionó que si bien existen en Goya reductores de velocidad, la mayoría de los mismos fueron instalados a pedido de alguien y con esta ordenanza se establecen las características, dimensiones, requerimientos, colores, etc., de los reductores teniendo en cuenta la circulación vial.
El edil radical se refirió también a la zona rural, ya que dentro del departamento de Goya hay rutas nacionales y provinciales, y se debió recurrir en su momento a Vialidad Nacional (ejemplificó) para poner señalización en el Colegio de Buena Vista, con lo que se refuerza el objetivo de la normativa, y mencionó a los municipios de Resistencia, Paraná y Rafaela como ejemplos de aplicación.
En cuanto a los ya instalados, aclaró que se deberán reemplazar recién cuando el deterioro propio de su uso así lo requieran, explicando las funciones de las cintas reductoras que están ubicadas en varios lugares y que respeta el tránsito de los vehículos menores.
Por su parte, Francisco Balestra agregó que es necesario contar con una legislación de fondo, y dijo que existen algunos expedientes en la Comisión de Obras Públicas del Concejo pidiendo para su esquina un reductor, y con esto se evitarán estos pedidos ya que se regla con esta ordenanza donde se deben poner.
Finalmente, y tras efectuar algunos cambios y modificaciones al texto original, propuestas por estos dos concejales y por José Vassel, se aprobó por unanimidad.
Por otra parte, y también por unanimidad de los presentes, se aprobó el proyecto de ordenanza mediante el cual se impulsa una campaña de prevención de la leishmaniasis, y al momento de fundamentar el mismo, el concejal Medina manifestó que es un requerimiento del Municipio a través del área correspondiente, y que a través de esta se busca declara de Interés Municipal esta problemática y facultar al Ejecutivo para que inicie programas de prevención, de control asistencial, realizar convenios con la Provincia, la Nación y otras instituciones.
Jueves, 9 de septiembre de 2010