
De acuerdo con los cálculos iniciales se produjeron daños estimados en unos 2.000 millones de dólares neozelandeses (1.440 millones de dólares, 1.120 millones de euros). Se derrumbaron edificios, algunos puentes son impracticables, el suministro de energía eléctrica fue cortado y los conductos de agua, gas y aguas servidas se rompieron.
Un violento sismo de magnitud 7,0 causó enormes daños materiales el sábado en Christchurch, la segunda ciudad de Nueva Zelanda, y las autoridades, que decretaron el estado de emergencia, dijeron que fue una “gran suerte” que no se registrasen muertos.
De acuerdo con los cálculos iniciales se produjeron daños estimados en unos 2.000 millones de dólares neozelandeses (1.440 millones de dólares, 1.120 millones de euros). Se derrumbaron edificios, algunos puentes son impracticables, el suministro de energía eléctrica fue cortado y los conductos de agua, gas y aguas servidas se rompieron.
Martes, 7 de septiembre de 2010